Sesión de 60-90 minutos (presencial o virtual) con un consultor especializado en contratación pública.
Revisión de capacidad financiera, técnica y jurídica de tu empresa frente a las exigencias del mercado público.
Análisis de oportunidades en SECOP I y II relevantes para tu actividad económica y ubicación.
Identificación de los obstáculos principales que enfrenta tu empresa para licitar hoy.
Elaboración de una hoja de ruta personalizada con pasos concretos para los próximos 90 días.
Cuánto dinero mueve el Estado en tu sector, qué entidades compran lo que tú vendes, y en qué regiones hay más oportunidades.
Evaluación honesta de tu capacidad actual para contratar: qué tienes, qué te falta, y la brecha exacta en cada área.
No teoría. Una hoja de ruta con pasos priorizados por urgencia para que puedas participar en licitaciones lo antes posible.
Hallazgo clave: La simulación con el pliego real de LP-007-2025 reveló que la empresa falla en 6 de 11 requisitos verificables — con brechas 2 a 3 veces mayores que las estimadas. La empresa llevaba 42 años sin saber que no podía presentarse a licitaciones públicas. El diagnóstico le dio un plan de acción con 6 pasos priorizados y plazos concretos para cerrar cada brecha.
Una consultoría jurídica para análisis de mercado público cuesta entre $3M y $8M. Tu diagnóstico completo, con IA y criterio jurídico: $875.000 COP.
«Llevábamos años en el mercado sin saber que el Estado compraba exactamente lo que nosotros ofrecemos. El diagnóstico nos mostró el volumen real, las entidades compradoras y lo que necesitábamos para participar. Fue la inversión más clara que hemos hecho.»
“Lo que más valoré fue la precisión. No fue información genérica — nos mostraron exactamente qué entidades en nuestra región compraban servicios como los nuestros, con nombres, cuantías y condiciones reales. Eso no lo encuentras en ningún otro lado.»
«Nunca pensé que una empresa agropecuaria podía venderle al Estado de forma sistemática. El diagnóstico nos abrió los ojos: hay procesos de suministro perfectos para nuestro perfil. Ahora sabemos exactamente dónde presentarnos y qué nos falta para ganar.»
Lo básico: (1) empresa legalmente constituida (persona jurídica o natural con registro mercantil); (2) objeto social que cubra lo que quieres venderle al Estado; (3) RUT actualizado; (4) estados financieros del último año; (5) no tener inhabilidades, incompatibilidades ni sanciones vigentes. Para procesos de mayor cuantía necesitarás RUP vigente, experiencia acreditada y capacidad financiera suficiente. Para mínima cuantía, los requisitos son mucho más simples.
Se empieza por un diagnóstico. Nuestro producto Estado de la Técnica (ET) es exactamente eso: un análisis integral que evalúa tu empresa en todas las dimensiones que importan para licitar — jurídica, financiera, de experiencia, de mercado y de antecedentes. Te dice si estás listo, qué te falta, y te da un plan de acción concreto. Es el punto de partida correcto antes de gastar tiempo y dinero presentándote a procesos sin saber si tienes posibilidades.
No necesariamente. Puedes empezar sin RUP participando en procesos de mínima cuantía y régimen especial. Estas modalidades no exigen RUP y tienen requisitos más sencillos. Es la puerta de entrada ideal para empresas nuevas. Una vez tengas experiencia y quieras competir por contratos de mayor cuantía (licitación pública, selección abreviada, concurso de méritos), ahí sí necesitarás inscribir tu RUP.
Mínima cuantía es la puerta de entrada: no requiere RUP, los requisitos son básicos, los montos son menores pero alcanzables, y el proceso es más ágil (se puede resolver en días). Régimen especial es otra opción para empresas sin RUP, especialmente en sectores como salud, educación y servicios públicos. Estas dos modalidades son ideales para ganar experiencia, generar flujo de caja con el Estado y construir el historial que luego te permitirá competir en procesos mayores.
Depende de tu punto de partida. Si tu empresa tiene todo en orden (documentación, estados financieros, experiencia), puedes estar presentándote a procesos de mínima cuantía en 2-3 semanas. Para procesos que requieren RUP, el tiempo es mayor: la inscripción del RUP toma entre 5-15 días hábiles ante la Cámara de Comercio, más el tiempo de preparación. En total, para procesos con RUP, calcula entre 1 y 2 meses desde cero.
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